Nuestro Arzobispo, Mons. Ignacio Ducasse Medina, participó en el X Encuentro de Obispos y Agentes de Pastoral de la Triple Frontera, realizado en Cochabamba, Bolivia, instancia que reunió a representantes de las Iglesias de Chile, Perú y Bolivia para fortalecer el acompañamiento pastoral a las personas migrantes y avanzar en acciones comunes frente a los desafíos de la movilidad humana.
La Iglesia del norte de Chile estuvo presente en el
X Encuentro de Obispos y Agentes de Pastoral de la Triple Frontera, realizado entre el 1 y el 3 de septiembre en Cochabamba, Bolivia, bajo el lema
“Muros que separan, Fe que une”.
Entre los participantes estuvo
Mons. Ignacio Ducasse Medina, quien junto a obispos, sacerdotes, religiosas, representantes de Cáritas, agentes pastorales y laicos de Chile, Perú y Bolivia compartió tres jornadas de oración, reflexión y diálogo en torno a la realidad que viven las personas migrantes en las zonas fronterizas de nuestros países.
Por parte de Chile participaron también Mons. Moisés Atisha Contreras, Obispo de San Marcos de Arica; Mons. Isauro Covili Linfati, OFM, Obispo de Iquique; y Mons. Tomás Carrasco Cortés, Obispo de San Juan Bautista de Calama, junto a delegaciones y equipos pastorales de las respectivas Iglesias locales.
El encuentro permitió compartir experiencias y analizar los actuales desafíos sociales, pastorales y comunitarios asociados a la movilidad humana, particularmente relevantes para las diócesis del norte de Chile y para territorios donde diariamente confluyen personas provenientes de distintos países.
Una pastoral que traspasa fronteras
Como resultado de las jornadas, las Iglesias de Chile, Perú y Bolivia acordaron
seis líneas de acción pastoral destinadas a fortalecer el acompañamiento de las personas migrantes.
Entre los principales compromisos se encuentran fortalecer la coordinación entre las Iglesias de los tres países, consolidar una pastoral transfronteriza, favorecer un intercambio seguro de información, dar continuidad al trabajo conjunto entre los obispos, compartir protocolos de protección y promover una mayor integración comunitaria frente a situaciones de xenofobia y discriminación.
Estos acuerdos buscan que la respuesta de la Iglesia frente a la movilidad humana no quede limitada por las fronteras geográficas, sino que pueda desarrollarse desde la colaboración, la comunión y el reconocimiento de la dignidad de cada persona.
Mons. Ignacio Ducasse presidió la Eucaristía de clausura
Uno de los momentos significativos del encuentro fue la
Eucaristía de clausura, presidida por Mons. Ignacio Ducasse Medina, quien invitó a los participantes a renovar la confianza en el Señor y perseverar en el servicio pastoral hacia quienes viven la experiencia de la migración.
A partir del Evangelio de la pesca milagrosa, nuestro Arzobispo reflexionó sobre aquellos momentos en que el cansancio y las dificultades pueden llevar a pensar que los esfuerzos realizados no están dando frutos, invitando a confiar nuevamente y continuar la misión.
“No nos cansemos de lanzar las redes; esa es nuestra misión en la Iglesia hoy día”, expresó Mons. Ignacio, animando a los presentes a perseverar en el servicio y acompañamiento de tantos hermanos y hermanas migrantes.
Su llamado puso de relieve que las “redes del servicio” también producen frutos y que el trabajo de la Iglesia requiere constancia, generosidad y una mirada capaz de reconocer la dignidad de quienes atraviesan situaciones de especial vulnerabilidad.
Un desafío también presente en nuestra Iglesia de Antofagasta
Para nuestra
Arquidiócesis de Antofagasta, la reflexión surgida de este encuentro tiene una especial cercanía.
La realidad migratoria forma parte de la vida cotidiana del norte de Chile y plantea desafíos que no son únicamente sociales, sino también humanos y pastorales. Frente a ellos, la Iglesia está llamada a construir espacios de acogida, acompañamiento, integración y encuentro.
La participación de Mons. Ignacio Ducasse en esta instancia reafirma el compromiso de caminar en comunión con las demás Iglesias del norte de Chile y de los países vecinos, fortaleciendo una pastoral que sea capaz de tender puentes allí donde las fronteras, las dificultades o la discriminación pueden levantar muros.
El encuentro concluyó reafirmando una convicción que inspira este caminar pastoral: reconocer la dignidad de cada persona y salir al encuentro de quienes viven situaciones de mayor vulnerabilidad, construyendo desde la fe caminos de fraternidad y esperanza.
Como continuidad de este trabajo conjunto, quedó establecido que el
XI Encuentro de Obispos de la Triple Frontera se realizará en Iquique, Chile, del 25 al 28 de junio de 2028.